La Primera Comunión es sin duda la primera gran fiesta que celebra una niña, el vestido de princesa y la emoción de lucirlo es digno de recordar.  Por eso merece la pena invertir ganas e ilusión en hacer una sesión de fotos para que ese momento no se pierda y perdure en el tiempo. Es una etapa que todos recordamos con mucha ilusión.  Paula y Xiana lo pasaron fenomenal en su sesión de comunión y eso se nota cuando vemos el resultado final.

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